La serie de trabajos que estoy realizando es una indagación de las posibilidades del espacio del cuadro. Mi intento es llevar a los límites su capacidad de ser ocupado por elementos, signos y masas. La búsqueda nace de un esfuerzo por descubrir los lugares y composiciones menos exploradas, legitimando un gesto, o un vacío como único elemento del cuadro. Trabajo construyendo por capas, que muchas veces acaban colapsando en el monocromo, desvinculado de su retórica y su vertiente histórica.

 

Podría hablar de conciencia del espacio, no en sentido de una entidad tridimensional limitada, sino más bien del percibir la simultaneidad de las formas manifiestas y latentes, pero mi interés no se trata únicamente de cómo aparecen los elementos en el espacio; es el espacio que tiene lugar en la experiencia de quien se enfrenta a dichos elementos.

 

Intento indagar sobre la naturaleza del mismo, a través de manifestaciones radicales, que subvierten lo habitual, dejando asomar su propia esencia. La vertiente cromática ha sido suprimida con el único fin de reducir las variables pictóricas a lo mínimo. Utilizo el carboncillo, material asequible y elemental, intentando valorar sus propiedades y haciendo de la sencillez de medios un estímulo.