STEFAN RINCK / Fresh meat in the shark Pool / 23.06 / 2017

 

Stefan Rinck + Wolfgang Voegele / ARCO 2017

 

STEFAN RINCK / 12.09 - 07.11 / 2015

 

STEFAN RINCK / Fresh meat in the shark Pool / 23.06 / 2017

 

 

Well, the title refers to Petra, a shop owner from Port Andratx. Fresh Meat is how she is considering me and shark pool is her metapher for Mallorca.

 

Tempted by the beauty of the pool of Guillermo Rubi we will bring a whole body of work to his fantastic house in the middle of nowhere. The focus will be his beautiful pool which he designed himself. It is 3m depth at the deepest and has an outstanding stairway.

 

Some of the sculptures will be displayed inside the water that they could only be discovered while swimming and diving. The visitor is asked to bring their swimming suits, their goggles and if they have their waterproof cameras.

 

We are hoping to be able to present you the perfect summer exhibition. Interactive, in an incredible beautiful place with carved stone sculptures out of black stone and one chewbacca totem out of local sandstone.

 

STEFAN RINCK / 12.09 - 07.11 / 2015

 


The Ethernal comedy of de creatures.


Cuando observamos esculturas ancestrales esperamos que nos hablen, pero lo cierto es que ni siquiera nos ven, "nos ignoran". La "botánica de la muerte" cultivada por Occidente convirtió esos "rastros mutilados" de civilizaciones antiguas en piezas exánimes de museo o en "arte de florero". Son palabras rescatadas de la bella argumentación de Chris Marker en Les statues meurent aussi, que nos retrotrae a tiempos en que esos "muñecos severos" que nosotros llamamos ídolos "garantizaban el acuerdo entre el hombre y el mundo".

 

Las piezas de Stefan Rinck testimonian la ruptura de ese pacto entre la vida y la muerte. Toman conciencia del silencio de la piedra, de la profanación de su enigma a lo largo de los siglos, de su supeditación a idolatrías y demagogias maniqueas.

 

Como acto de humildad, aunque provisto de fina ironía, constata por ejemplo la imposibilidad de interrogar a una máscara africana: su subconsciente la mezcla con la visión de un agente de seguridad de la RDA y de un hipster del barrio berlinés de Neukölln (Observer).

 

Utiliza piedra arenisca, la misma que se usaba en capiteles y gárgolas medievales para reasignar caracteres diabólicos al rico bestiario grecorromano y bizantino. Devuelve a esos monstruos taimados (simios, dragones...) su ambivalencia sígnica.

 

Juega con el equívoco al depositar en un mismo icono diferentes estratos interpretativos: los sombreros puntiagudos remiten al capirote de la Inquisición pero también al tocado de las hadas; las gorgueras otorgan a los personajes un rango de nobleza pero otros atributos acusan su estatus quimérico (antifaces, gorros bufonescos...) Fábula e historia se tornan inextricables.

 

Sus esculturas sincréticas resultan de echar redes sobre la historia de las formas y los significados, llegando a entrelazar las pirámides mayas con la columna infinita de Brancusi. Ambas poéticas de la ascensión, basadas en la creencia de que trascendemos más allá de la muerte, son burladas por Pinochos y otros farsantes cuyos bustos coronan esas geometrías perfectas.

 

Las calaveras proliferan en el repertorio iconográfico de Rinck; sin embargo, lejos de representar "las raíces de los vivos" (como los ancestros esculpidos por los africanos o venerados por los mayas) nos recuerdan destinos trágicos (Orfeo y Eurídice, monarcas déspotas...) o seres irrisorios como aquel Príapo post mortem, un esqueleto con falo erecto cuyo simbolismo regenerador queda anulado por su propia condición descarnada.

 

El troglodita ciego conducido por una máscara de minotauro resume esa pugna entre la violencia instintiva y las pretensiones espirituales que ha guiado a la humanidad, incapaz de salir del laberinto que ella misma ha construido en mampostería levantada con ladrillos de superstición, engaño y afán de dominación.

 

Anna Adell