FELIPE TALO

  ¿Cuál es la diferencia entre una mano y un charco de aceite? ¿Una langosta en el caribe y un puñado de cáscaras de cacahuete en el rincón de un bar? A nivel molecular casi ninguna. Todo es una cuestión de orden, velocidad y tiempo.

  La pintura se comporta igual. Dos partes de laca carmín, una de blanco titanio, un poco de sombra tostada y azul de Prusia. Aplicándola con velocidad y modulación distinta una es un Picasso y otra, la esquina de un estudio a las afueras de Alburquerque.

  La historia de la pintura occidental, se basa en este principio básico: superficie y pintura. Sin embargo despliega un infinito espectro de posibilidades: Manifestación de poder, estilo, religión, erotismo, futurismo, suprematismo, feismo... La pintura es la prostituta de las ideas.

  Me interesan los cuadros-aeropuerto donde las diferentes velocidades del tiempo y la materia se dan lugar.

Como un médium que deja su cuerpo para que otros lo habiten.

 

Textos:

El ojo como medida del tiempo.

 

Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
 

QUIERO RECIBIR MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTA OBRA

 

de FELIPE TALO